| Ernesto Snajer & Argentina Ensamble |
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Domingo 6 de octubre – Auditorio F.M. Turquesa Formación: Grupo Invitado: Clínicas:
Comentarios en torno al evento Ernesto Snajer Llegó a F.M. Turquesa con su Emsamble Musical SNAJER Y SU TRÍO CAUTIVARON AL PÚBLICO FRESCURA CONVERTIDA EN ENSAMBLE El último domingo no se prestaba precisamente para asistir a ningún espectáculo de cualquier índole, y más cuando el termómetro marcaba 36 grados a la hora más insoportable de la tarde. Afortunadamente, como por inspiración, antes del anochecer comenzó a soplar un viento sur que calmó los ánimos de varios, predisponiendo especialmente a aquellos que deseaban ‘refrescar' sus oídos a participar de la presentación de Ernesto Snajer -por tercera vez en Rafaela- junto a sus músicos del Argentina Ensamble en el auditorio de Moreno 361. Diario Castellanos - Jueves 10 de Octubre - Contratapa TRES DE UN PAR PERFECTO Por Eduardo Norris - Especial para Castellanos -Ernesto, una de las cosas que más me llamó la atención, en comparación con tus presentaciones anteriores, es que en esta noche has trabajado más sobre la pedalera y la bandeja de sonido. ¿Qué equipamiento usás, generalmente? -Cuando la formación es un trío y no hay instrumento más ‘cantante' que la guitarra, como por ejemplo un saxo o cualquier instrumento de viento, entonces uso un sistema MIDI que me permite usar sonidos que yo mismo programo, empleándolos para destacar más las partes solistas de los temas. Hay un sonido en particular que me gusta usar que es el de la cítara, como así también duplico una octava abajo en la guitarra y de ahí tengo un bajo. También tengo algún ‘colchoncito' como para crear más ambiente. Pero en sí lo pienso como un instrumento más. -Desde tu última visita a Rafaela, ¿qué proyectos pudiste concretar y en qué cosas estás metido ahora? -El 2002 fue un buen año, porque seguí tocando a dúo con Palle Windfeldt, con quien estuve en marzo tocando en Dinamarca, España y Francia. También me llamó Lito Vitale para rearmar su banda. En realidad, este trío (Snajer, Martínez y Piazzolla) es la base del grupo de Lito, más un chico llamado Diego Clemente, que es un vientista fantástico. También estuve tocando mucho con Verónica Condomí, con quien vamos a hacer una presentación grande en Capital Federal, probablemente a fin de año. Y después, bueno, estuve tocando, practicando, componiendo; en sí fue un año provechoso. -De las diversas formaciones en las que te presentaste -en trío con Verónica Condomí y Facundo Guevara, en dúo con Palle Wind-feldt y con el Argentina Ensamble-, ¿con cuál te sentís más cómodo? Y no me refiero a la parte humana, sino como músico. -(Piensa un momento). Mirá, si es por comodidad, tal vez sea la formación con Facundo y Verónica, porque tengo muchísima libertad, ya que no necesito estar todo el tiempo tan concentrado en las partes solistas. Con el Argentina Ensamble no puedo bajar la guardia en un instante, porque por lo general debo tocar todas las melodías, y con el dúo de guitarras pasa lo mismo. No por eso me gusta tocar más con Verónica. Si es por comodidad, entonces es con ella, pero cada cosa es algo distinto. -De ahora en más, ¿qué proyectos tenés? -Ahora, en diciembre, viajo a Europa para tocar nuevamente con Palle. También, la próxima semana comienzo a grabar un disco junto al grupo de Lito Vitale. Mi sueño, además, es seguir con este trío e incorporarle uno o dos instrumentos más. Vamos a ver si lo puedo hacer, porque generalmente los músicos con los que me gusta tocar están siempre ocupados. Y, obviamente, seguir componiendo. Posiblemente haga un disco de guitarra sola. Nunca lo pude empezar, pero un día se tiene que dar. Recuerdos de Astor y Jaco -Guido Martínez: Para mí estuvo bárbaro, aunque tengo poca experiencia en dar clínicas, pero suelo impartir muchas clases. Me di cuenta de que había gente de diferentes niveles y, si bien ellos no tocaron, percibí por sus preguntas de que estaban bien abiertos a escuchar las nuevas propuestas. Creo que todos ellos vinieron después al concierto, así que personalmente fue muy gratificante dar la clínica. -Daniel Piazzolla: Si, yo también la pasé muy bien. Me llenaron a preguntas, cosa que no suele ocurrir a menudo en las clínicas. A veces, en este tipo de charlas tocás y después decís: ‘¿Preguntas?' y se quedan todos callados. Entonces, siempre preparo hojas y material como para zafar de esa situación; si se quedan todos mudos, vemos algunos conceptos y otras cosas. En este caso, no hizo falta ver nada de lo que preparé por escrito, ya que me interrogaron muchas cosas sobre los ritmos latinos, sobre improvisación, técnica, estilos, diferentes approachs (aproximaciones a estilos), todo fue reinteresante. Lo bueno es que también estaban presentes todos los profesores de esos pibes, así que se había formado una onda muy buena en conjunto, con preguntas del tipo: ‘¿Cómo empezás a pasar de técnica?'; eso fue notable. -¿Y se suele dar que el músico que da las clínicas también aprende? -DP: Puede ser, puede ser. Mirá, la situación de estar delante de cien ojos que están pendientes de qué movimiento hacés se transforma en una presión extra. Cuando uno practica en un cuarto encerrado se toca todo, o cuando estás con una banda, la atención está dirigida en todos lados, pero cuando estás ahí solo y tenés que dar una clase, bueno... Si sos responsable tenés que hacerlo de la mejor manera posible. -GM: Hay que prepararse, también. Cuando uno prepara las clases ya va con determinadas cosas que uno maneja y, sin embargo, en este caso tuve que sentarme a pensar de qué manera lo iba a encarar, qué ejemplos iba a dar, y todo eso me sirvió. -Al estar en el grupo de Lito Vitale, y sabiendo que él es una persona muy exigente, ¿cómo es tocar en su banda? -DP: (Sonriendo) Bueno, estás equivocado en cuanto a la persona de Lito, aunque al principio pensé que me iba a matar con todos los temas que toqué para él, y sin embargo el tipo te festeja todo, está todo bien. Eso sí, te tenés que presentar ante él con todos los temas estudiados. No sé qué le pasa al hombre si uno va sin los temas ensayados, pero hasta ahora viene todo bien... -GM: Sí, yo soy un poco más nuevo que Daniel en la banda de Vitale, y sé de músicos que Lito audicionó, tipos que -a mí criterio- se tocan todo, y no le cayeron bien. En el caso mío fue increíble, porque él me dio discos en donde estaban grabados Javier Malosetti y Marcelo Torres, y después me dijo: ‘Escuchalos y tocalos en la onda en que vos lo hacés'. Es verdad, el tipo es superexigente, pero cuando le cayó bien tu forma de tocar nos festeja todo, como dice Pipi. Si le decís que querés tocar un solo en determinado tema, él te deja. Para mí es un músico increíble. -Daniel, una cuestión obligada: recuerdos de tu abuelo Astor. -DP: Y..., recuerdos de mi abuelo... (Piensa) ¿Qué te puedo contar? Fue un abuelo al que no vi mucho, a lo sumo 2 ó 3 veces por año. Tuvimos igualmente la mejor onda; fue el que me regaló mi primera batería... Lo que siento por él es admiración y es prácticamente mi ejemplo a seguir. Si soy bastante puntual es gracias a él. Si soy medio cabrón, o si toco la batería bastante fuerte o mi amor por la música, es también gracias a él. El tema de la pasión y de estudiar todo el día, también. No era el abuelo típico. En sus últimos años de vida intenté acercarme más y empezamos a tener una relación impresionante, íbamos a comer juntos, me pedía que le cantara canciones de cancha, porque yo soy fanático de River, y..., justo en el mejor momento de esa relación se enfermó, así que no sé qué hubiese pasado si hubiésemos seguido con esa onda... -Guido, este año se cumplieron quince desde que falleció Jaco Pastorius. ¿Qué tenés que decir? -GM: ¡Mirá! ¡No me acordaba que ya pasaron quince años! Y claro, en septiembre... Para mí es un referente único... -DP: (Acotando) En las zapaditas que tocamos con Guido siempre mete algo de Jaco. -GM: Sí, sí. Para mí es una lástima grande de que lo hayamos perdido, ¡y cómo lo perdimos! Pero creo, en un punto, que también me enseñó cosas en la forma en que se fue. Leyendo su forma de trabajo que él tenía, cuando estaba sano, y viendo también su forma de vida que lo llevó a la muerte, cuando empezó con el alcohol, creo que él dejó un mensaje como: ‘si querés tocar de determinada forma, tenés que hacer esto, y sino, no'. Lo sigo escuchando y lo escucharé todo el tiempo. Creo que todavía me dejó pensando en la forma en que hay que seguir tocando, como a muchos, y eso es muy valioso. Diario La Opinión - Suplemento La Palabra - Martes 15 de Octubre COLORES DEFINIDOS Alejado de los estilos y el purismo, pero con la convicción de sumar a la trama musical argentina y americana, este apasionado de la guitarra desafía los tiempos de la creación y lleva su obra como intérprete por el país y por el mundo para testimoniar que se trata de un modo de sentir y de una actitud frente a la vida el hecho de protagonizar aportes significativos al género. LP - Contános acerca de tus inicios en la música. E.S. - Por suerte tuve profesores muy buenos y creo que mi virtud fue tomar, aprender mucho de esa gente, fui un buen alumno, me ponía bien en el papel de alumno. LP - Teniendo en cuenta la amplitud de todo eso que recibiste a lo largo de tu formación académica y a veces intuitiva, porque está lo que vos aportás. ¿Cuál es la definición que le podés dar a tu proyecto musical? E.S. - Yo creo que es la búsqueda de componer una música que en lo posible tenga un color argentino y sudamericano fundamentalmente, pero lo que pasa que en mi formación yo recibí mucha influencia de otros estilos como el jazz, por ejemplo y otras músicas que me encantan tocar. Entonces yo toco música argentina de la manera que me sale, no trato de ser un estilista ni un purista porque no lo sé hacer, ni me sale, ni me interesa, pero la música de la Argentina me encanta, entonces lo que trato es que ese sonido esté reflejado de alguna manera. LP - ¿Cuáles son los espacios que más te interesan ocupar con tu trabajo? E.S. - Para hacer conciertos el lugar en el que más me gusta tocar es en Argentina, acá en Rafaela es la tercera vez que vengo y siempre me fue muy bien, estuve en Resistencia, este año toqué en casi todo el país. Siempre que haya un lugar y condiciones aceptables, y la gente responda, estoy feliz de tocar. Tengo la suerte de ir seguido a Europa, pero donde más me gusta hacerlo es en Argentina. LP - ¿Por qué le diste a cada uno de tus discos esos nombres? E.S. - Bueno, el primero que saqué ahora de recopilación se llama "Preludio". Le di ese nombre porque me parece que refleja toda esa etapa de ocho años en las cuales edité mucho material en distintas ediciones y tomé lo que me pareció más interesante de cada etapa. Le puse así porque preludio significa lo que va a venir antes de lo más interesante, por lo menos yo tengo esa esperanza. Y "Recuerdo de Argentina" le puse así porque la música que compongo es la imagen que yo tengo de Argentina, no digo que la música sea así, es la impresión que yo tengo, entonces me pareció piola sobre cuando iba a tocar afuera, darle un disco a la gente y que lo tomen como que es un recuerdo de Argentina. LP - ¿Por qué "Guitarreros" y no guitarristas en el otro? E.S. - Porque refleja más la manera popular de tocar el instrumento, yo soy muy admirador de los guitarreros que hay acá si bien toco un estilo que no tiene nada que ver con eso, pero los admiro profundamente y me siento influido por ellos. LP - ¿El escenario o las clínicas? E.S. - Yo prefiero tocar toda la vida, las clínicas me encanta y son muy útiles para alumnos y para profesores, pero a mí el lugar donde más me gusta desarrollarme es en el escenario. LP - Hay un tema que se impone en estos tiempos que es el de la fusión en la música. El Chango Farías Gómez dijo que la "con-fusión" parece ser la norma entre los músicos. ¿Qué opinás al respecto? E.S. - Me parece que tiene razón, yo lo conozco y se debe referir a que a veces hay algunos intentos de hacer música argentina, latinoamericana sin conocer bien las raíces, el Chango es un gran conocedor. Igual tampoco soy demasiado militante en ese sentido, lo único que me importa cuando escucho es que me llegue o me transmita algo, no soy tan purista. Lo que pasa es que el Chango es un especialista y conoce como pocos ciertos ritmos. LP - ¿Sería fusión lo tuyo? E.S. - A mi me pasa que entrar en esa bolsa mucho no me gusta, yo la llamo música argentina contemporánea, o sea si fusión es combinar ciertos elementos se le podría llamar así, pero se le podría llamar mezcla o música argentina en definitiva. LP - ¿Qué pretendés de un buen músico, qué le exigís? E.S. - Le exijo entrega total a la hora de tocar, predisposición para trabajar y si las condiciones no son las mejores que pueda llevar eso con buen humor. LP - Similitudes entre el jazz y el folclore que son los dos géneros que a vos te convocan. E.S. - Principalmente el sentimiento por tocar bien y sentir algo al tocar, creo que eso se expresa muy claramente en los dos estilos. Tal vez el folclore no tenga una tradición de improvisación que el jazz sí tiene, pero a mí una cosa que me interesa es tratar de volcar la improvisación dentro del folclore. Esa es una búsqueda personal. LP - ¿Remo Pignoni está en tus planes? E.S. - Sí, me encantaría un día hacer un disco, yo grabé temas de él, pero me encantaría hacer un disco íntegro con sus composiciones. La música de él es tan perfecta que no necesita arreglos, habría que transcribirla y tocarla, nada más. Lo que me gustaría es hacer una aproximación mía a los temas de él, con mucho respeto, mucho cuidado. Pero es un trabajo que no puedo pensar en arrancar porque sería dificilísimo, porque lo admiro tanto. LP - ¿Qué admirás de la música de Pignoni? E.S. - Valoro fundamentalmente que es hermosa, me emociona mucho escucharla, pero además Remo sin modificar la forma, porque en la forma es tradicional, compuso una música tan linda y tan moderna, eso es lo que me rompe la cabeza de la obra de él. Va a ser moderna para siempre. |






