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Sábado 3 de mayo – Centro Cultural Municipal Formación: Jorge Fandermole: Guitarra y voz Carlos Aguirre: Piano y Voz Grupo Invitado: Valeria Mire: Voz Rubén Carlini: Guitarra
Comentarios Diario La Opinión - Lunes 5 de Mayo 2003 - Información General “NAVEGA”, UN DESAFÍO NO SÓLO DE FANDERMOLE El último CD del músico rosarino fue presentado anteanoche junto al Negro Aguirre ante sala llena del Centro Cultural Municipal. "'Navega' significa un desafío para seguir luchando a pesar de los problemas de la vida que se presentan", dijo FandermoleCristo de las redes, no nos abandones/ y en los espineles déjanos tus dones", dice parte de la letra del tema "Oración del remanso", que anteanoche interpretaron Jorge Fandermole y Carlos Aguirre. Fue durante un recital denominado "Dúo" donde fue presentado el último CD del rosarino llamado "Navega" (fue ternado para el Premio Gardel de este año), ante una sala colmada de público heterogéneo en el Centro Cultural Municipal, organizado por la Escuela Municipal de Música "Remo Pignoni" y el Ciclo de Música Popular IV, el aporte de la Comisión Municipal para la Promoción de la Cultura y el auspicio de la Secretaría de Cultura y Educación del Municipio. Como invitado se presentó la rafaelina Valeria Mire (en voz) y Raúl Carlini (en guitarra), este último en reemplazo de Pablo Ayala (en guitarra) y Javier Pérez (en percusión), quienes no pudieron llegar a esta ciudad impedidos por la inundación en Santa Fe. El espectáculo -de casi dos horas de duración- de Fandermole (en guitarra y voz) y del "Negro" Aguirre (en teclados, acordeón y voz), tuvo un alto nivel musical porque se interpretó parte del extenso cancionero del rosarino (desde "Pájaros de fin de invierno" hasta el último), y temas de la última producción del músico paranaense. Fandermole -autor, poeta, guitarrista, intérprete y docente nacido en Andino- se encargó de explicar el sentido de su nueva producción editada en el 2002. Sus obras fueron interpretadas por artistas como Mercedes Sosa, Juan Carlos Baglietto, Adrián Abonizio, Silvia Iriondo, entre otros. "'Navega' significa un desafío para seguir luchando a pesar de los problemas de la vida que se presentan en más de una ocasión, pero que no hay que bajar los brazos y seguir remando ante las dificultades", se animó a decir ante una entusiasta platea. El recital tuvo alto grado de sincronización musical, técnica y de coordinación entre dos músicos que no aparecen en los grandes medios nacionales porque prefieren de alguna manera un perfil más "under" de la música, pero igualmente llegan al público. Al respecto, Aguirre aclaró que "hemos formado un grupo de músicos independientes que trabaja por afuera del mercado tradicional de grupos discográficos, rescatando la música de distintos lugares de la Argentina". Aguirre, nacido en Seguí, provincia de Entre Ríos, estudió piano en la Escuela de Música y Arte Escénico de Entre Ríos con la profesora Graciela Reca. Además de fluir de él folklore en forma permanente, le agrega sonoridades naturales de la geografía, constituyendo con Fandermole un dúo excepcional dentro del género de fusión. Por Emilio Grande (h). Diario Castellanos - Lunes 5 de Mayo de 2003 - 2ª Sección - DÚO MUSICAL Fandermole-Aguirre fue la propuesta musical que este fin de semana logró la adhesión de la gente. Los músicos entregaron su capacidad creativa e interpretativa y el talento que les valió fama y reconocimiento. Una buena iniciativa que permitió disfrutar de un espectáculo musical de primer nivel. Cultura y Sociedad - Página 3 Exitoso recital de Fandermole - Aguirre En un recital que contó con la presencia de una importante cantidad de público, Jorge Fandermole en guitarra y voz con Carlos “Negro” Aguirre en teclados, acordeón y voz, presentaron el último c.d. del rosarino llamado “Navega”. El mismo fue ternado para el Premio Gardel de este año junto a parte de su extenso cancionero. También se incluyeron temas de la última producción del músico paranaense. La actividad fue organizada por la Escuela Municipal de Música “Remo Pignoni” y el Ciclo de Música Popular IV. "Dúo", unió la riqueza y originalidad de la obra de Fandermole, la particular combinación que logra entre poesía, variedad de ritmos y complejas melodías en que se sustentan cada una de sus canciones. Con la fluidez libre de Aguirre, que se deja influir por las sonoridades del universo de la región de la que proviene, captando los sonidos naturales e incorporando el concepto de improvisación del jazz, a la música folclórica. Fandermole, admirable autor, poeta, guitarrista, interprete y docente nacido en Andino, entrega en cada presentación la exquisita síntesis resultado de su extensa trayectoria en el terreno de la música popular, que logra a través de su profunda sensibilidad a como compositor. La conjunción del trabajo de ambos excelentes músicos, logra un resultado que cautiva la atención y gana en preferencias. Sus obras fueron interpretadas por artistas de la talla de Mercedes Sosa, Juan Carlos Baglietto, Adrián Abonizio, Silvia Iriondo, entre otros. Carlos Aguirre nació en Seguí, provincia de Entre Ríos, estudió piano en la Escuela de Música y Arte Escénico de Entre Ríos con la profesora Graciela Reca, continuó sus estudios de músico en el Instituto Superior de Música de la U.N.L. y asistió a varios talleres y cursos en nuestro país y en el exterior. Sus obras fueron interpretadas por artistas de la talla de Mercedes Sosa, Juan Carlos Baglietto, Adrián Abonizio, Silvia Iriondo, entre otros. Como invitado se presentaron los rafaelinos Valeria Mire en Voz, y Rubén Carlini en guitarra que reemplazó a los músicos santafecinos Pablo Ayala y Javier Perez que no pudieron viajar por estar cerrado el paso entre Santa Fe y Rafaela a causa de la inundación. El grupo local también fue aplaudido con mucho entusiasmo por el buen nivel de las interpretaciones, que dieron una muestra más de que la ciudad tiene muchos talentosos también en el área de la música. La actividad organizada por las escuelas de música de la ciudad, nuevamente captó las preferencias de la gente que sabe apreciar a los buenos intérpretes. El público se expresó a través de un profundo silencio y un cerrado aplauso para los intérpretes. Diario Castellanos - Jueves 8 de Mayo de 2003 - 2ª Sección - Cultura y Sociedad Recital de Jorge Fandermole y Carlos Aguirre EL ARTE DE COMUNICAR IMÁGENES Por Eduardo Norris Especial para Castellanos La presentación de estos dos músicos en nuestra ciudad el pasado sábado 3 de mayo a las 21:30 logró un hecho bastante inesperado para este tipo de propuestas: que una sala relativamente chica como el Centro Cultural Municipal quedara totalmente repleta desde el inicio, lo cual tiene una explicación por demás obvia, y es la reputación y trayectoria de Jorge Fandermole, sumado al Negro Aguirre en espíritu y expresividad, lo cual es mucho decir. La joven cantante rafaelina Valeria Mire tuvo la misión de poner en clima el lugar y sus espectadores, demostrando una voz sumamente agradable para el canto folklórico y también para motivos populares, como sucedió con “En estos días”, de Silvio Rodríguez. La sensibilidad y pulidez del sonido de la guitarra de Rubén Carlini como único acompañante de esta chica redondeó una idea musical ampliamente amena con un futuro, esperamos, promisorio. Apenas finalizaron ambos músicos locales, y luego de un breve intervalo, subieron Jorge Fandermole y el Negro Aguirre al escenario, ante el anhelo de un público deseoso de escuchar esa poesía tan especial que ambos hombres construyen alrededor de sonidos simples y a la vez cargados de diversos sentimientos. Jorge fue el que llevó la delantera en cuanto a la voz cantante, siendo responsable el Negro de esgrimir con total sencillez y versatilidad las líneas melódicas en su piano eléctrico Korg. No fue una demostración de virtuosismos ni de prosas rebuscadas, si no más bien el transmitir un mensaje recitado a través de imágenes y sonidos por manos maestras que buscan comunicar lo suyo de una manera totalmente clara y amena a la vez. Siendo un dueto, la compenetración entre ambos músicos es total y bien directa, comunicando dicho sentimiento al público. A falta de una base rítmica -bajo y batería-, las cuerdas punteadas de la guitarra de Fandermole más los acordes graves y secos del piano eléctrico lograron no solo simular ese faltante, sino que enriquecieron aún más el sonido, sin provocar asperezas. En sí, el de este último fin de semana fue un concierto mucho más sugerente y grato que el brindado por el Carlos Aguirre Grupo el año pasado, tal vez por el entusiasmo que Jorge le infundía a los temas y a los diálogos con el público. También se debe, en gran parte, a la gran soltura de improvisación que el mismo Negro demostró en su teclado, dejando su voz como simple acompañamiento de Fandermole en gran parte del repertorio. En cuanto a los temas, la bocha estuvo repartida entre ambos compositores. “Cuando”, “Lo que Ud. merece” y “Coplas de la luna llena”, algunas de las canciones de Jorge Fandermole, se alternaron con las del paranaense, como “Zamba de mancha y papel”, “Los tres deseos de siempre” y “Beatriz Durante”. No faltó una de las últimas composiciones del rosarino, “Navega”, de firme estructura y bellísima letra, y otras reliquias que el auditorio degustó con avidez, en un recital sumamente agradable. Por una vez, y gracias a que la sala estaba totalmente llena, el sonido del Centro Cultural en general fue muy bueno, así como la iluminación. Lo cual siempre debería ser así. Vale destacar el esfuerzo de mucha por organizar este tipo de eventos, al igual que lo que va a acontecer en este mes, a saber: un homenaje a Remo Pignoni el próximo viernes 16, a cargo de músicos de la talla de Rubén Carlini, Atilio Villarroel y Fernando Juan; la presentación de la Orquesta Nacional de Tango Juan de Dios Filiberto para el 24 de mayo; y un plato imperdible para el sábado 31: una nueva visita del bajista Javier Malosetti con su trío, conformado por Andrés Beeuwsaert en teclados y Pepi Taveira en batería. Por lo que... ¡a prestar atención! Diario La Opinión - Suplemento La Palabra - 13 de Mayo 2003 En busca de... Jorge Fandermole, músico CANTANDO VERSOS DE SU SENTIR Su nombre comenzó a trascender a partir de que sus temas fueron difundidos en repertorios de intérpretes amigos, al tiempo que se fueron incorporando como reconocidos clásicos en muchos cantantes populares de jerarquía. Hoy, continuando su labor como docente, como autor y como compositor, también propone su proyecto musical desde la interpretación pensando en nuevos trabajos. Con La Palabra conversó de su vida dedicada a la música. LP - ¿Cuándo fue la última vez que habías estado en nuestra ciudad? J.F. - Primero estuve con Lucho González, que tiene que haber sido en el '88 y con Rosarinos tiene que ser en el '97 o '98. En alguna oportunidad vinimos a Rafaela a presentar un disco de varios artistas que había hecho el gobierno de la provincia de Santa Fe, se llamaba "Santa Fe en tu corazón". Para un lugar como Rafaela que está relativamente cerca hace mucho que no venía. LP - ¿Desde cuándo empezaste con la música? J.F. - Dándole carácter de trabajo y tratando de profesionalizar la actividad, fue para el '82 u '83 que fue cuando grabé el primer disco. Antes mi actividad en la música tenía que ver más con la actividad coral, con la parte de composición, pero no demasiado dedicado, y nunca había imaginado dedicarme profesionalmente. Es decir que recién en ese momento, a partir de la salida del primer disco y cuando aparecieron las posibilidades de trabajo, bastante más fuertes que las otras posibilidades de trabajo que yo estaba buscando en ese momento que estaban relacionadas con mi profesión, que es la de ingeniero agrónomo, podría decirse que ese año marca como un comienzo de trabajo profesional. Lo otro es desde siempre, empecé a tocar la guitarra desde chico, en la adolescencia participé de muchos grupos vocales instrumentales, también de varios coros que es una actividad que a mí y a los amigos con los que hacíamos música nos gustaba mucho. Intervinimos en el grupo juvenil de coro estable, participamos en la fundación del Coro Pablo Casals, también fui integrante durante cinco años del Coro Ars Nova de Rosario. En un momento armamos un grupo vocal instrumental con el que trabajamos dos o tres años, pero no profesionalmente. LP - Siempre tomando la música como un proyecto serio. J.F. - Sí, por lo menos desde el punto de vista artístico, no laboral. Después tuvimos como un intento fuerte de empezar a trabajar, aunque no logramos demasiado en su momento, con Adrián Abonizio, Irene Cervera y Patricia Larguía en 1981. Estuvimos un tiempo armando repertorio, la cosa funcionaba bastante bien. Nosotros con esa formación que era estrictamente acústica nos presentamos en el Festival de Rock de La Falda. Desde el '83 en adelante seguí trabajando con una banda que para el '86 llegamos a ser seis y después con dificultades que tenían que ver con el mantenimiento del ritmo de trabajo para esa estructura tan compleja como pueden ser seis personas, empecé a trabajar solo. Después vino el proyecto con Lucho González, Iván Tarabelli y Juancho Perone que duró un par de años y luego seguí con una banda más reducida, con Juancho, Iván y el Chino Fioramonti que hicimos un disco en el '89 que fue "Mitologías": Después fue trabajando solo y con apoyo de banda en algunos momentos. Durante los '90 desarrollé proyecto con otras personas que me hicieron crecer mucho. Al inicio de los '90 arranqué con Adrián Abonizio en un proyecto que se llamaba "Banquete de perros solitarios". Trabajé un tiempo con el Trío de Guitarras de Rosario armando un repertorio bastante complejo técnicamente y a esa juntada le pusimos "La maquinaria de la alegría". Después con Rubén Goldín armamos "Dos de corazones" que era un proyecto de dúo con repertorio de ambas y armado a dos voces y a dos guitarras, trabajamos un tiempito largo. A partir de esa juntada y con la gente de La Trova, surgió lo que posteriormente fue Rosarinos. Actualmente estoy trabajando la mayor cantidad de veces solo. LP - ¿Cuál es tu formación en la música? J.F. - No tengo una formación académica, sino una formación intermedia, es decir, aprendí a tocar guitarra de chico, no con una formación clásica, sino medianamente técnica, pero siempre volcada hacia el repertorio popular y especialmente en la parte de folclore. Después tuve oportunidad de retomar el estudio seriamente, ya muy avanzada mi actividad y mi edad. Retomé como a los 25 años y estuve tres años estudiando en la Escuela Nacional de Música en Rosario, estudié flauta traversa, pero siempre la formación fue entre la escuela y autodidáctica. A nivel de aprendizaje fue muy importante el trabajo con Lucho González, lo considero una de las partes más fuertes que tiene que ver con mi educación musical, porque fueron más de dos años muy intensos, de mucho trabajo y de aprender mucho, porque la exigencia de Lucho en lo que tenía que ver con lo técnico y con la parte teórica, con la armonía era muy fuerte, entonces uno tenía que aprender o aprender. Siempre lamento no haber tenido tiempo o energías suficiente como para encarar seriamente una formación un poco más ordenada De modo que uno llega siendo una especie de mezcolanza entre lo que va tomando de la calle y del repertorio popular y lo que va aprendiendo con los demás. LP - ¿Cuál fue el primero de tus éxitos reconocidos popularmente? J.F. - Uno de los primeros fue una especie de balada que se llamaba "Era en abril" que grabó Juan Carlos Baglietto en el año '83, que yo la había compuesto cuando tenía 15 años. En ese momento, no sé si por las características del tema, porque nunca se sabe bien cuáles son las causas por las que un tema resulta emergente. Ese tema fue un éxito, una pegada. LP - La gente lo creyó propio de Baglietto J.F. - Sí, además como un tema narrativo y lo que se narraba era un tema muy dramático, creo que ésa fue la cuestión. Creo que siempre hubo más tendencia a tomarlo como parte de la realidad que a pensarlo como una ficción, que en realidad lo era. En general, dentro de mi repertorio los temas no han sido grandes éxitos a nivel discográfico. LP - Vos tenés muchos temas que grabaron varios intérpretes. Nombrá algunos. J.F. - Probablemente el tema que más han grabado es "La oración del remanso" que tengo en este último disco que se llama Navega, también "Sueñero" y "La copla de la tejedora". LP. - Hablamos de tres ritmos distintos, de tres zonas geográficas de América. ¿Cómo interpretás vos este caso concreto de haber hecho tres temas donde el chamamé está a la par del chamamé lamentoso, el huayno que es un ritmo muy profundo de la Puna hacia arriba y la chacarera que es muy de Santiago del Estero, escritos desde el gran Rosario? J.F. - A mí me cuesta mucho ver analíticamente eso porque además desde el punto de vista del lenguaje de los géneros o de ese conjunto de características que tiene cada género y que uno a lo mejor involucra todo en ese concepto de lenguaje. Tampoco se podría decir que es uno estrictamente un chamamé, porque más pertenecería a un subgénero al que Chacho Müller llamaría canción del litoral y que otros antes habían llamado litoraleña. Por el lado de la chacarera, si bien "Coplas para la tejedora" formalmente es una chacarera, tiene cierta estilización y el huayno tampoco es un género que yo maneje en profundidad, no soy experto en la música del noroeste. En realidad no soy experto en ninguno de los géneros, no soy como otros intérpretes que vos puedas decir, por ejemplo: Carlos Pino, ex-integrante de Los Trovadores, es un tipo que todo lo que sea el lenguaje del litoral y su música, el rasguido doble, el chamamé, inclusive la guarania, la polca, los maneja muy bien, los conoce, los rasguea muy bien. No es mi caso, de modo que es medio extraño, son esos golpes de vaya a saber por qué. La temática de "Sueñero" es bastante extraña, porque la letra desde el punto de vista del análisis de la letra es medio no analizable. La canción es un género bastante complejo, a mí me interesa mucho la canción como fenómeno, pero me parece que nunca la voy a entender porque ese género breve que tiene que ser conciso, eficaz con una cierta contundencia en el conjunto, letra-música, que además se tiene que desarrollar en tres minutos, es medio misterioso. Y una letra buena y una música buena no te garantizan una buena canción o una canción eficaz, ni tampoco una música sencilla o aparentemente muy común, muy elemental con una letra también muy sencillita, son signos de que el tema no vaya a emerger de alguna forma; quiero decir que es medio incomprensible lo que pasa con el género porque no tiene fórmulas. Sí tiene lenguajes y formas, pero de repente esos tres temas que vos me preguntás para mí son canciones que resultaron fluidas en el momento en que fueron compuestas, eso sí lo reconozco. Las "Coplas para la tejedora" son de mediados de los '80 y"Oración del remanso" y "Sueñero" son del '96 más o menos LP - Vos te dedicaste también a la docencia. ¿Cuáles son tus experiencias en esta actividad? J.F.- Un proyecto muy interesante en el que trabajé fue diseñado por Pichi De Benedictis, un músico de Rosario integrante del grupo Acalanto, que se llamó "Escuela de músicos" y que duró desde el '88 hasta el '96. Era una escuela con toda la formación técnica que nosotros pudiésemos brindar y con toda la bibliografía y con un orden increíble para nosotros, y que estaba fundamentado en el repertorio popular como referencia sin distinguir géneros, y fue muy interesante. Los talleres en Totoras también fueron una actividad también importante, lo desarrollamos con Carlos Casaza, un gran guitarrista amigo, estuvimos trabajando ahí un par de años. Era interesante, nosotros queríamos lograr una conjunción entre posibilidades expresivas de gente de diversas edades, con diversa formación. Y tenía como dos patas, una técnica, donde pretendíamos de alguna forma mejorar las condiciones técnicas de los que tocaban, de los que cantaban y al mismo tiempo incorporar nuevos repertorios, nuevos conocimientos respecto de formas de la música popular y fue muy interesante. Nosotros lamentablemente no pudimos seguirlo. Después del cierre de la Escuela de Músicos cada uno siguió trabajando en forma independiente en lo que refiere a clases individuales, trabajando cada uno en lo que sabe. Y hace tres años que yo estoy con una taller que se llama "Taller de la canción" en la Escuela Municipal de Música "Juan Bautista Maza". En este curso que se desarrolla en dos años tiene una carga de dos horas por semana pretende también a través de lo expresivo, lo formativo, lo analítico referido al repertorio popular. Nosotros recibimos la inquietud de la gente que viene del folclore, del rock, del tango. También intentamos mejorar la formación en los aspectos que trabaja también la escuela, es decir el aspecto formal, el rítmico, melódico, armónico y también reforzar lo que cada uno hace con su instrumento, los que generalmente llegan al taller son gente que tocan guitarra y piano. Y otra que pretendemos es revalorizar la costumbre de cantar, que las comunidades urbanas son más reacias a eso. LP - ¿Qué te queda por hacer en lo inmediato? J.F. - Me estaba por poner a bocetar el próximo disco porque tengo bastante material, pero no me están dando los tiempos porque estoy trabajando en varias cosas. Estoy involucrado en varios proyectos editoriales. Con el Pichi De Benedictis en el '94 o '95 creamos el sello discográfico Ediciones Musicales Rosarinas adentro de la editorial municipal. Eso sigue funcionando y hace unos años que estoy asistiendo esas ediciones como productor, porque me gusta, porque he sabido ordenarlo, a partir del disco de Chacho Müller que fue la primera experiencia. Cada año surge una cosa nueva y se me va retrasando lo anterior. LP - ¿Qué mensaje le dejarías a los jóvenes que eligieron ser músicos? J.F. - Específicamente a los que se dedican a la música lo único que puedo sugerir es que la posibilidad vital para nosotros es aferrarnos fuertemente a esta disciplina que es una disciplina del espíritu, que es una manera de vivir, y que es también una manera de enfrentarnos a las condiciones de destrucción y de letalidad a que nos está sometiendo el poder actual. Hablo de gobernantes, hablo de corporaciones, hablo de todo ese conjunto que conforma toda nuestra realidad cotidiana y a la que los artistas afortunadamente tenemos la oportunidad de enfrentarlos con nuestra música en este caso. A los que han tomado el camino de la música, que sigan adelante. Diario La Opinión - Suplemento La Palabra - Martes 13 de Mayo de 2003 Carlos Aguirre TEÑIRSE DE REMO "Más que un mensaje es un agradecimiento enorme a la música de Remo, a su persona., a Dorita, a esa familia, y es un agradecimiento porque yo siento que a todos los que hemos seguido de alguna forma intentando bajar al piano nuestro folclore, él nos ha teñido a todos, nos ha teñido pero de una inmensa y hermosa energía, como de una inmensa y hermosa luz. Tengo agradecimiento, nada más, para él. Agradecimiento a la vida, de haberlo conocido y de llevarlo siempre en mi corazón, de llevarlo cada vez que me siento al piano, cada vez que intento una nueva aproximación al folklore. Así que comparto con todos quienes seguramente lo han querido y quienes lo siguen escuchando y queriendo, este gran amor por él. "Carlos "Negro" Aguirre, músico. |