| Coqui Ortíz |
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Sábado 23 de septiembre - Teatro Lasserre Formación: Grupo Invitado: Formación: Reportaje - Entrevista con Coqui Ortíz ¿Cómo nació el nombre del último trabajo “Parece Pajarito”? Tiene que ver con una anécdota que tuve con mi hija Paloma cuando tenía aproximadamente tres años. Era la época en que ella me llenaba de preguntas, y cuando me consulta por mi viejo le contesto que no está, ella me vuelve a decir ¡Bueno pero dónde está!, le insisto que el abuelo murió y se fue; ella me vuelve a preguntar ¡Pero adónde se fue!, no tuve otra ocurrencia que decirle que el abuelo Alfredo se había ido al cielo; y entonces ella dice Eh ¡Parece Pajarito!. Entonces yo hago un tema instrumental dedicado a mi viejo y a la mirada tan inocente de mi hija. Con el tiempo conozco una leyenda que habla del picaflor; los tobas tenían al colibrí como un pájaro sagrado, porque dicen que cuando un abuelo se muere en los lugares donde son enterrados sus huesos nacen flores, y es el picaflor el encargado de ir a beber de esas flores para llevar el espíritu a un lugar sagrado. Así que cuando se toca ese tema, generalmente en la apertura de cada recital, es para invocar al espíritu de nuestros mayores y que nos sigan iluminando el camino. En lo referente a los músicos que te acompañan ¿Cómo se produjo la integración? En el caso de los músicos que conforman el actual grupo con que nos presentamos en vivo son tres amigos de Resistencia, a los que se suma Luis Barbiero que es de Paraná y junto al Negro Aguirre colaboran desde hace años conmigo en la edición de mis trabajos por el sello Shagrada Medra. En el caso de Julio Ramírez, que toca acordeón y bandoneón desde los cinco años, puedo afirmar que es un iluminado, es uno de esos personajes que contagia a todo el que está a su lado por la forma de tocar. Recién citabas al Negro Aguirre, ¿Cómo influyó en tu música? Es tremenda la importancia que tuvo el Negro Aguirre en todo lo que yo pude hacer hasta el momento. En el encontré un amigo con quien compartir los temas que componía, ya que iba teniendo cantidad de temas guardados. Encontrarme con el Negro sirvió para abrir esa puerta, y a partir de la confianza que el me transmitió comencé a mostrar todo ese material que permanecía relegado. En el nuevo trabajo participa Juan Quintero y hay un tema que es una carta dirigida a él ¿Qué te aportó el haber conocido a Juan? Con Juan nos conocimos en un encuentro en Río Cuarto y hasta ese momento yo desconocía totalmente su trabajo. De pronto nos pusimos a guitarrear y todavía me acuerdo la sensación de felicidad que me produjo escucharlo. Su música es bellísima y sale de una persona con una sensibilidad muy especial que va influenciando a quienes recorremos el camino a su lado. Posteriormente nació una amistad muy linda, pudimos compartir el tocar y componer juntos. A partir de tus contactos con el Negro Aguirre y Juan Quintero ¿Se podría hablar de que actualmente existe una red de músicos que buscan una nueva estética dentro del folklore? Hay como un circuito de músicos con los que nos fuimos encontrando desde hace cuatro o cinco años, y que en algún punto coincidimos con una estética, una forma de hacer las cosas. Pero eso no está organizado, se fue dando espontáneamente ya que cada uno traía su lenguaje y se fue reconociendo en las expresiones de los demás. Esta situación se fue dando a partir de la aparición de Encuentros de Músicos Populares que se fueron organizando en Cordoba, Tucumán, Buenos Aires; y sirvieron para que nos fuéramos conociendo. ¿Qué opinás sobre el folklore argentino que está dentro del circuito comercial? En principio creo que debería haber una distribución más pareja en la difusión. Comercial es todo, cuando nosotros empezamos a tocar en nuestra ciudad nos iban a ver veinte personas, después fueron cien y la última vez que tocamos llenamos el Teatro Guido Miranda. Eso significa que cuando tu música se va difundiendo la gente responde. No sé si lo que hacemos puede ser tan masivo, pero si puede llegar a tener un mayor alcance a pesar de que nosotros no participamos de los grandes festivales y no componemos para repetir un modelo probado y exitoso en ventas. Saliendo un poco de la música, quiero conocer tu opinión sobre los movimientos de reclamos de tierras de los pueblos originarios que se están desarrollando en tu provincia. Creo que va todo en el mismo sentido; de algún modo los músicos populares, dentro de la estética que llevamos a cabo, sentimos también cierta marginación o falta de espacio que los pueblos originarios han sentido siempre. Esa es una situación muy triste. Es difícil para mí tener en la actualidad una visión muy clara respecto a determinados movimientos que han aparecido muy recientemente, tendría que tomarme mi tiempo y analizar políticamente quien está involucrado, ya que es un tema que siempre se prestó para que a esos pueblos se los utilice para levantar la bandera del reclamo pero para conseguir otras cosas. En sí la vida de esa gente no ha cambiado nunca, han pasado miles de defensores que nunca han logrado progresos, ya que a la altura de la historia que estamos se sigue reclamando por lo mismo. Para terminar quiero que cuentes cuales son tus proyectos a futuro Tengo material para grabar dos ó tres discos, pero hay que analizar de qué forma lo hacemos en la parte económica, ya que necesitamos ir tocando para mover el material ya grabado y juntar el dinero que nos permita financiar una nueva producción. No es solo grabar un material, después hay que presentarlo la mayor cantidad de veces que se pueda ya que así la gente lo conoce y está la posibilidad de que a la gente le guste y se lleve el disco a la casa. A los músicos independientes todo ese proceso se nos hace muy difícil, ya que tenemos que ocuparnos de varias cosas a la vez, como componer, grabar, publicarlo, distribuirlo, tocarlo, comercializarlo, etc. |






