| Alejandro del Prado |
|
|
|
| Escrito por Administrator |
|
Viernes 12 de junio - Teatro Lasserre Formación: Comentarios en torno al evento Tapa Invitado por la Asociación Cultural Otras Voces, el guitarrista y compositor Alejandro del Prado brindó un recital en el que presentó “Yo vengo de otro siglo”, el disco que grabó a fines de 2008. Aquí, un diálogo a fondo con el artista que rompió el silencio discográfico de más de veinte años. Páginas 2 y 3 En el marco del Ciclo de Música Popular que la Asociación Cultural Otras Voces organiza con el aporte de la Comisión Municipal para la Promoción de la Cultura, el pasado viernes 12 de junio en el Teatro Lasserre se presentó el cantante y guitarrista Alejandro Del Prado. Acompañado por Hernán Bruno en batería y Luciano Pallaro Battagliese en bajo. Del Prado interpretó varias canciones de su último disco “Yo vengo de otro siglo”, grabado a fines del año pasado, además de algunos clásicos suyos de los 80` como Los locos de Buenos Aires y Aquella murguita de Villa Real. -¿Cómo nació este nuevo disco? -En realidad fue prácticamente una iniciativa de Acqua Records. Me preguntaron si tenía material disponible, y cuando escucharon algunas canciones me propusieron grabar el disco. Y la verdad es que la gente de Acqua se portó muy bien conmigo, porque en el medio del proceso de grabación sufrí un golpe muy duro a nivel personal, que fue la muerte de mi mujer, y ellos siempre me apoyaron. Me parece que el disco tiene una fuerza muy especial; la primera vez que lo escuché dije ¿y ahora quién toca esto?, por que lo sentía muy fuerte. Hoy me siento bien con el disco, estoy contento. Lo he escuchado mucho y puedo ver todas las fotos de cada momento, puedo percibir el trabajo que hay atrás de cada canción, y todavía me sorprende. La sorpresa, en el buen sentido, es siempre una buena señal para estas cosas. -¿Por qué estuviste tantos años sin grabar? -No sé. Nunca me pregunté por qué no estaba grabando. De todos modos, n -¿Cómo trabajás con respecto a la composición de un tema, en cuanto al tratamiento de la letra y la música? -Siempre estoy leyendo a diferentes poetas, como Jorge Boccanera, Adrián Desiderato, Raúl Gonzalez Muñón, Vicente Muleiro, Humberto Constantini. Yo funciono por épocas de inspiración creativa. Ahora, justamente vengo de un año en el que estuve escribiendo y leyendo muchísimo. Claro que de todo lo que uno exprime de sí mismo hay un porcentaje muy elevado que se debe desechar. Yo tengo pilas de hojas que están por ahí arrumbadas o que han ido a parar directamente a la basura. Lo que vine escribiendo este año no necesariamente fue pensado para llevar música; algunos poemas sólo quedaron en letra. Y la manera de ensamblar la letra con la música siempre es misteriosa, porque a veces la misma letra puede disparar una melodía concreta, o también ocurre que la música salga primero y pida sus propias palabras. Lo importante es que un músico sepa cómo entrenarse con la palabra, para poder llenar sólo los espacios que la música necesita llenar con palabras. O sea, creo que no es bueno poner letra donde la música se basta sola. Con respecto a los temas de Yo vengo de otro siglo, hay algunos que tienen como veinte años; y muchos otros surgieron de haber estado jugando con la guitarra, metiéndome en un ritmo y luego en otro y volviendo al primero. Es que mi manera de tocar es así, un tanto caótica, pero siempre manteniendo cierto control sobre ese caos. Lo importante es que todo salga de manera natural, orgánica. Ahora es más entendible para mí, y creo que también para el público. -¿Qué te produce escuchar que digan que Alejandro Del Prado es el verdadero precursor de grupos consagrados del rock nacional como Los Piojos o Bersuit Vergarabat? -Está bien, es verdad… (Risas). Yo no quiero joder a nadie ni que alguien se sienta mal, pero bueno, creo que por un lado es cierto, ¿qué pasa? ¿Está mal que uno quiera que valoren su trabajo en la justa medida? Pero no fui yo sólo, hubo muchos otros músicos que también estuvieron conmigo en toda esa movida, como mis compañeros de Saloma. Mi esposa, por ejemplo, fue la primera mujer que tocó el bombo en una banda, y lo hacía con la fuerza y la desmesura de un hombre. En realidad fue una época muy linda y lo que hacíamos era hecho con fe, con pasión, por eso creo que es merecido que hoy se reconozcan esas cosas. No sé si es correcto que lo diga yo, pero lo digo y punto. Igual muchos chicos de ahora, muchos jóvenes rockeros me ven como una especie de coya “ahí viene el autóctono”. Los entiendo: ellos se creen más locos… Ser más locos, para mí significa ser más simples. -¿Qué aprendiste al tocar junto a Zitarrosa? -Uh… muchísimo. Cada vez que escucho un tema de Zitarrosa no puedo evitar que los recuerdos vuelvan a inundarme, porque enseguida siento que yo acompañé a es -¿Cómo te sentís hoy con tu trayectoria? -Me siento muy bien, aunque ya no tengo ganas de moverme tanto. Prefiero quedarme en mi lugar. Ya estuve afuera mucho tiempo y recorrí el país varias veces. Por eso ahora a veces prefiero rechazar algunas invitaciones para tocar porque quiero estar en mi mesa, en mi silla, con mis cosas, mis discos, mi música, mis libros. O sea, mi mundo. Ahora, igualmente, se está empezando a mover el disco así que voy a tener que viajar, pero trataré de ir dosificando ese tema. Yo agradezco poder tocar en distintas ciudades de todo el país, pero no me gusta llevar una vida maratónica. Fotos: Administrador |






o fue un tiempo perdido porque hice muchas otras cosas.
a voz durante años.
