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Viernes 31 de julio - Teatro Lasserre Formación: Ramiro Gallo: Violín Lucía Ramírez: bandoneón Orquesta Típica el Arrastre: Formación: Melania Yossen: Violín Jonatán Santillán: Violín Mariana Mascardi: Violín Emirena Auyerós: Violín María Jimena Algarañaz: Viola Betina Scalenghe: Cello Nicolás Curiotti: Bandoneón Nicolás Sabena: Bandoneón Germán Domenichini: Bandoneón Horacio Soffietti: Guitarra Guillermo Scalenghe: Piano Marcelo Actis: Contrabajo
Comentarios en torno al evento Diario La Opinión - Sábado 1 de agosto - Sección Sociales GALLO-RAMÍREZ Y EL ARRASTRE Continuando con el Ciclo de Música Popular, la Asociación Cultural Otras Voces y el Centro Ciudad de Rafaela presentaron anoche en el Teatro Lasserre un concierto de tango con la interpretación del reconocido violinista Ramiro Gallo y la bandoneonista Lucía Ramírez junto a la Orquesta Típica El Arrastre de esta ciudad. La Orquesta Típica "El Arrastre" se formó en 2005, siendo la idea fundamental la interpretación y proyección a la comunidad de la música de tango en la formación de orquesta. Está compuesta por Melania Yossen, Jonatán Santillán, Mariana Mascardi, Emirena Auyerós (violines), María Jimena Algarañaz (viola), Betina Scalenghe (cello), Nicolás Curiotti, Nicolás Sabena, Germán Domenichini (bandoneones), Horacio Soffietti (guitarra), Guillermo Scalenghe (piano) y Marcelo Actis (contrabajo). Aparte de sus actuaciones en nuestra ciudad, se vino presentando con gran suceso en distintas localidades de nuestra Provincia, como Sunchales, San Vicente, Pilar, San Jorge, Santa Fe y en la ciudad de Buenos Aires. Ramírez es una bandoneonista que comenzó su carrera formando parte de la Orquesta Escuela de Tango, luego integra el Trío Porteño, la compañía Latin Tango y otras varias formaciones. Actualmente integra el Ramiro Gallo Quinteto. Gallo estudió violín desde temprana edad, tiene una formación académica integrando varias orquestas sinfónicas y de cámara en Argentina y el extranjero. Se perfeccionó violinísticamente junto al maestro Ljerko Spiller. Integró la Orquesta del Tango de la Ciudad de Buenos Aires por espacio de dos años y fue primer violín solista del sexteto Juventango. Entre 1997 y 2005, integró el grupo El Arranque, en calidad de primer violín y arreglador. Con ellos grabó seis discos compactos, y realizó diversas giras por Europa, Japón, Taiwán y los Estados Unidos, destacándose los conciertos realizados en el Lincoln Center de Nueva York, junto a la Lincoln Center Jazz Orchestra, dirigida por el célebre trompetista Wynton Marsalis. Diario La Opinión - Sábado 8 de Agosto de 2009 - Sección Información General – Página 20 ORQUESTA LLAMADA “EL ARRASTRE” El sábado último en la sala del Centro Ciudad de Rafaela hemos sido recepcionistas de una nocturna velada musical, cuyos ejecutantes interpretaron, respetaron y rindieron pleitesía al género musical, que en el mundo catalogamos tango. La agrupación local El Arrastre junto a dos músicos de Buenos Aires sobrellevaron la honrosa tarea de brindar al numeroso público presente un variado repertorio basado en obras de esta naturaleza musical. Desde el comienzo, cuando la orquesta local comenzó a desgranar dos añejas joyas de nuestra música tanguera como Re-fa-si y Milonguero viejo, pudimos deducir que el espectáculo iba a ser aceptado, aplaudido y ovacionado por el público. Y no nos equivocamos pues cada interpretación obligaba al aplauso prolongado.
Justeza y precisión rítmica, buen fraseo, estilo cada vez más definido fueron atributos permanentes de El Arrastre en la noche; creciendo en calidad cuando Ramiro Gallo (virtuosísimo violín) y Lucía Ramírez (bandoneón) reforzaron la línea musical con sus respectivos instrumentos. Enorme mérito para estos músicos locales que bajo la sabia dirección de Marcelo Actis continúan creciendo como conjunto tanguero. Cada presentación es sinónimo de avance dentro de la temática de sonar bien, logrando cada vez mayor cohesión interpretativa. Con humildad, con enormes ganas de aprender más de la mano de los que saben, sumando tesón, empeño y constancia acercan a este grupo a un nivel donde la palabra respetabilidad toma visos de palpable realidad. Y no es poco ser respetado como lo fue El Arrastre en esta actuación donde el público aprobó, entendiendo que es el fruto del trabajo llevado a cabo entre bambalinas. Integrantes de El Arrastre: está claro su horizonte, no lo pierdan de vista, que si continúan por esta senda con seguridad escribirán una gran página de la historia musical de nuestra zona y porqué no del país. La música se lo agradecerá y nosotros también. Por Antono Fassi. Diario La Opinión - Suplemento RASTROS - Usos del Arte y las Ideas - Año II – Nº 76 – Domingo 9 de Agosto de 2009 Tapa LA NUEVA VIEJA GUARDIA La Orquesta Típica local El Arrastre brindó un magnífico recital junto a dos músicos excelentes, el violinista Ramiro Gallo y la bandoneonista Lucía Ramírez. En diálogo con Rastros, Gallo y Marcelo Actis, director y contrabajista de la agrupación rafaelina, reflexionaron sobre el trabajo que supone, en la actualidad, sostener una orquesta de tango de manera independiente, y reivindicaron el legado musical de la Vieja Guardia de los años ‘40 y ‘50. Páginas 2 y 3 MILONGUEROS JÓVENES El viernes 31 de julio, en el marco del Ciclo de Música Popular realizado por la “Asociación Cultural Otras Voces” con el aporte de la Comisión Municipal para la Promoción de la Cultura, se presentó en el Teatro Lasserre y a sala llena, la Orquesta de tango el Arrastre. Dirigida por Marcelo Actis (contrabajo) e integrada por Melania Yossen, Jonatan Santillán, Mariana Mascardi, Emirena Auyerós (violines), Jimena Algarañaz (viola), Betina Scalenghe (violoncello), Nicolás Sabena, Nicolás Curiotti, Germásn Domenichini (bandoneones), Horacio Soffietti (guitarra) y Guillermo Scalelenghe (piano), la agrupación local brindó un concierto en el que abordó diversas obras de algunas de las figuras más importantes de la historia del tango, como Carlos Di Sarli, Osvaldo Pugliese, Anibal Troilo y Astor Piazzolla. Además, El Arrastre ofreció una composición del músico local Héctor Mastrandrea, como también uno de los primeros tangos compuestos por su director, llamado “A los Maestros”. La nota saliente de la noche fue la presencia de dos músicos notables, el reconocido violinista Ramiro Gallo y la bandoneonista Lucía Ramírez, quienes compartieron varios pasajes del recital junto a la orquesta rafaelina. Dueño de una técnica notable, Ramiro Galoo es uno de los jóvenes compositores de tango con mayor proyección internacional y ha realizado diversas giras por Europa, Japón y Estados Unidos. Precisamente en ese país alcanzó uno de los logros más deseados por todo músico: tocar en Neva York junto a la Lincoln Center Jazz Orchestra, dirigida por el trompetista Wynton Marsalis, uno de los mejores músicos del jazz de todos los tiempos. Sobre semejante experiencia Gallo mencionó “fue algo hermoso, tanto a nivel musical como personal, porque me encontré con artistas inmensos y a la vez seres muy sencillos y accesibles. Además, demostraron un gran respeto por nuestro trabajo y por el tango en general, lo cual es admirable porque no sucede a menudo. En esa experiencia ocurrió que dos géneros musicales de gran importancia a nivel internacional, como el jazz y el tango, se dieron la mano y ofrecieron un concierto en condiciones de igualdad. Esto merece destacarse, porque en nuestro país muchas veces se comete el error de pensar que el tango es un género menor, oque está poco valorado en otros lugares y no es así”. En diálogo con Rastros, Ramiro Gallo y Marcelo Actis hablaron sobre diversos temas relacionados al concierto brindado en nuestra ciudad, a las influencias que ambos reconocen a la hora de arreglar y componer, y a la situación general del tango en nuestro país. Con respecto al recital, Actis señaló que “una de las ideas que conformaron desde siempre el proyecto de El Arrastre tiene que ver con poder estudiar y perfeccionarse como músicos de tango. Y la organización del concierto se encuadra en esa idea, porque tocar junto a Ramiro y Lucía significa muchísimo para nosotros: nos permite aprender y asimilar nuevas herramientas artísticas”. Por su parte, Gallo explicó la manera en que seleccionaron el repertorio indicando que desde un principio me pareció interesante poder sumarme al repertorio de El Arrastre, y al mismo tiempo que la Orquesta también pueda estudiar algunas composiciones mías, porque la idea era realizar un intercambio. Para mí es importante poder tomar contacto con grupos de tango del interior del país, porque generalmente mis conciertos son sólo en Buenos Aires o directamente en el exterior. -¿Cómo es el trabajo que llevan a cabo a la hora de arreglar y componer? -M. Actis: Yo estoy dando mis primeros pasos en cuanto a la composición. Por ahora me estoy dedicando a escuchar tangos de todos los estilos y a analizar partituras, y con eso voy sacando mis propias composiciones. A veces paso días enteros pensando sobre algunos detalles que quizás antes no tenía en cuenta. Trato de captar frases, de ir acumulando ideas para futuros tangos, posibles melodías que tal vez en un futuro pueda trabajar a fondo y arreglar para la orquesta. Estoy iniciando el camino, tengo pocos temas compuestos y ahora estoy trabajando sobre tres o cuatro ideas puntuales. -R. Gallo: Yo siempre me ví a mí mismo como compositor antes que como violinista, y desde hace once años me dedico solamente a tocar y componer tango. Creo que lo que ocurre con alguien que se dedica a componer tango es que se deben recorrer varias etapas para ir liberando capas, para ir disolviendo la información que, muchas veces, está dirigida en un único sentido: la búsqueda de la evolución del lenguaje tanguero. A mí, la evolución por sí sola no me parece interesante. En realidad, creo que el tango le interesa cuantas notas tocás. El corazón del tango no pasa por poner muchas notas, muchos acordes, ni mucho contrapunto. Generalmente se cree que ese tipo de obras son las más difíciles de tocar, y en realidad sucede lo contrario; lo más difícil es cuando uno se encuentra con una partitura que tiene muy pocas notas y debe hacerla sonar como un tango. Un buen ejemplo es el estilote Carlos Di Sarli, con el que siento una afinidad especial. Aunque en una primera audición pueda parecer poco compleja, creo que su música es tanto o más compleja que las obras denominadas vanguardistas, como por ejemplo la de Piazzolla. A partir del contacto con Emilio Balcarce cambié mi visión del género y empecé a prestar más atención a esta idea, a la simpleza.
-M. Actis: Lo que pasa es que Piazzolla es una especie de puerta de entrada al tango para la gran mayoría de los músicos jóvenes. Sin ser un gran fanático de su música, yo también entré al tango escuchando cosas de Piazzolla. Luego me encontré con los estilos de las orquestas de los años ’40 y ’50, y entendí que no era una música tan simple como parecía. Quizás antes no estaba en preparado y necesité madurar el oído un tiempo para poder comprender el verdadero sentido de esos tangos. Ahí me dí cuenta que todo lo que vino después no pudo haber sido posible sin esa base. -R. Gallo: Es verdad. Para mí, el hecho de haberme encontrado con ese material fue como haber descubierto una trinchera creativa y comencé a desarrollar un compromiso muy grande hacia esa música, una especie de cruzada cultural. Hoy mi compromiso está en interpretar esa música con la mayor calidad posible y en difundirla permanentemente.- -¿Qué implica sostener una orquesta típica de manera independiente? -M. Actis: Básicamente, se trata de poner mucho esfuerzo y voluntad. A nivel económico no es para nada redituable. En el caso de El Arrastre, nosotros vamos armando un fondo común para poder perfeccionarnos haciendo seminarios, clínicas, cursos; y también para, en un futuro grabar algún material. Nuestra orquesta está concebida desde la idea del enriquecimiento artístico, no lo hacemos con un sentido de lucro. Y además, no creo que sea posible, porque en el país son muy pocas las orquestas que tienen un funcionamiento completamente profesional. Como director, no me interesa hacer cualquier cosa para amontonar público, sino apostar a un crecimiento artístico de todos los que integran la orquesta. -R. Gallo: Hoy existen muchas orquestas juveniles que se autogestionan y que logran mantener un nivel interesante de frecuencia en los recitales, lo cual les da un contacto fluido con diferentes públicos. Pero obviamente, ya no es posible aquel nivel de profesionalismo que había en las décadas de oro del tango. Se ha vuelto a tocar por la cerveza. Y además de ser muy triste, esta situación también es paradójica, porque hay que recordar que las más importantes reivindicaciones que han obtenido los músicos en nuestro país, en cuanto al reconocimiento profesional y a la lucha por los derechos de autor, han surgido desde las filas del tango. Lamentablemente, en la actualidad se está dando un retroceso en cuanto a las condiciones laborales. Por otro lado, en las milongas y casas de tango de Buenos Aires se fabrica un producto para turistas: se tocan siempre los mismos veinte o treinta tangos, cuando en realidad hay miles de obras. Y después se critica al género diciendo que no hay tangos nuevos, cuando en realidad eso no es cierto; el problema es que no se tocan. El tango ocupa solamente el 5% de la música que se difunde a través de los medios, lo cual es un porcentaje irrisorio. Y además, nunca faltan las anécdotas de personas que necesitan irse del país para poder descubrir el tango y emocionarse con él, cosa que me parece lamentable. Así que teniendo en cuenta estas circunstancias, yo no dudo en afirmar que la situación para los tangueros es muy difícil. Por suerte, a la hora de sostener una orquesta típica hay que tener en cuenta el amor de sus músicos por el género: eso hace que sea posible suplir las numerosas falencias existentes en otros órdenes. |