Alberto Rojo PDF Imprimir E-mail
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Viernes 4 de Junio - Teatro Lasserre

Formación:
Alberto Rojo: guitarra y voz

Artistas Invitados:
Ruben Carlini: guitarra

Diario La Opinión – Suplemento RASTROS, Usos del arte y las Ideas – Año III – Nº 118 – Domingo 13 de junio de 2010

Tapa

ENTRE LA MÚSICA Y LA FÍSICA

Entrevista con el cantante y compositor Alberto Rojo.  Su último disco, su relación con Mercedes Sosa, y el cruce entre el arte y su otra pasión: la física.

Páginas 2 y 3

CIENCIAS MUSICALES

El viernes 4 de junio, en el Teatro Lasserre se presentó Alberto Rojo, guitarrista y cantante folclórico nacido en Tucumán.  Realizado en el marco del Ciclo de Música Popular organizado por la Asociación Cultural Otras Voces con el aporte de la Comisión Municipal para la Promoción de la Cultura, el recital contó también con la participación del músico rafaelino Rubén Carlini.
Con una exquisita calidad interpretativa, Rojo ofreció una amplia variedad de canciones en las que confluyen lo folclórico tradicional, la música clásica y el repertorio internacional.  Además, el evento sirvió para presentar su último trabajo, llamado “Tangentes”, ante el público local.  El disco fue grabado durante el año pasado, producido por Luis Gurevich, editado por Acqua Records, y contó con la participación de Mercedes Sosa, Chango Farías Gomez y Víctor Heredia, entre otros músicos ampliamente reconocidos.
Alberto Rojo es, además de músico, un renombrado físico que dicta clases en la Universidad de Michigan, Estados Unidos.  En más de una ocasión ha hecho coincidir sus presentaciones musicales con charlas científicas de interés general, y uno de sus futuros proyectos es una presentación musical con canciones de Jorge Luis Borges en el conjunto de una charla sobre el impacto de la obra literaria de Borges en la ciencia.  Sobre los comienzos de sus dos pasiones, la física y la música, Rojo afirma que “ambas se entrelazaron, y eso se lo atribuyo a mis padres, ya que entre los dos me estimularon la curiosidad por todas las cosas.  En mi casa había mucha literatura, filosofía y música,  eso me estimuló el interés por todo.  De chico pensé que iba a ser artista; la plástica fue mi primer amor.  Pero a los trece años descubrí la ciencia y la matemática, que me interesaron mucho.”
En diálogo con rastros. Alberto Rojo habló de su trayectoria musical y reflexionó sobre los puntos de encuentro entre la sensibilidad artística y el rigor científico.
Hay una canción tuya que se llama “Cielo del su”, y en una parte del recital hablaste de cierta diferencia entre el cielo del hemisferio sur y el hemisferio norte. 

-¿Qué diferencias encontrás entre ambos cielos?
-En primer lugar, la canción se inspira en varias cosas que son distintas.  Una de ellas es que cuando vas a una ciudad grande del primer mundo, la contaminación no te deja ver las estrellas.  Cuando uno va de paseo a Estados Unidos y Europa, no va al campo sino a las grandes ciudades.  Ahí, por lo general, el cielo no se ve.  Eso por un lado.  Por otro lado, la tierra es una esfera; del lado de arriba hay unas estrellas, mientras que del lado de abajo hay otras.  Hay estrellas que no se ven en un lado y otras que no se ven en el otro.  La nube de Magallanes, por ejemplo, es un cúmulo de estrellas que sólo se ve desde el hemisferio sur, al igual que la estrella polar.  Y hay toda una serie de constelaciones que se ven sólo en un cielo, y otras que se ven en otro.  Más allá de todo esto, el cielo como símbolo, como figura, es algo que simboliza cosas distintas acá y allá.  La canción tiene que ver con un poco de todo esto.

-¿Has notado algún punto de acuerdo entre tus dos pasiones, la música y la física?  ¿Es posible que el mundo de las ciencias exactas se relacione con la sensibilidad artística?

-Pienso que hay mucha sensibilidad en los matemáticos.  La lógica es una habilidad muy peculiar, y sin embargo uno se engaña porque se usa mucho la lógica en la matemática y la física, y no tanto en el arte.  Pero hay muchos puntos de contacto entre la estética, la matemática y la física.  Por ejemplo, muchísimos matemáticos han hablado sobre la belleza de una ecuación, y y todas estas características son conceptos estéticos que los matemáticos atribuyen a las ecuaciones.  Mas allá de eso, el gran enigma que expresa la intersección entre el arte y la ciencia es que aquello que la mente humana le parece bello, termina siendo verdadero en la realidad científica.  Muchos avances científicos se hicieron pautados por una búsqueda de belleza y no por una búsqueda de explicación de un experimento inexplicado, sino por una búsqueda de simetría interna de la naturaleza, de conservación, de simetría de las ecuaciones, de coherencia, que son nociones subjetivas.  Uno le pide a la teoría que sea coherente, simétrica, linda, simple, y todas esas nociones llegan a preguntarse ¿por qué Dios va a crear un universo que a la mente humana le resulte simétrico, o bello?  No hay razón, porque somos un animal más.  Sin embargo, la ciencia que aparentemente es externa al ser humano, está regida por principios agradables y termina siendo una creación humana, como lo es la “Mona Lisa” o la “Quinta Sinfonía” de Beethoven.

-¿Qué momentos valorás en tu carrera musical?

-Empecé de niño en Tucumán.  Tenía una agrupación de música antigua donde hacíamos arreglos sobre esa música y algunos arreglos de música contemporánea hasta que me fui a estudiar física a Bariloche.  En el medio tomé unas vacaciones en el camping musical tocando la guitarra.  Eso fue el principio de una coexistencia de mi carrera científica formal y una vida interna o doméstica de músico.  Quince años después empecé a mostrar mis composiciones muy tímidamente.  Luego Villadangos me grabó en una obra y eso me dio mucho impulso para tocar más.  Luego Juan Falú me invitó a su festival y Pedro Aznar me escuchó y le encantó lo que hice, por lo tanto se ofreció a producir mi segundo disco.  El primero había sido producido por Juan Falú.  Mercedes Sosa me escuchó y le gustó lo que hacía y me invitó a tocar con ella.  Me ayudó mucho porque dijo que lo que yo hacía era algo nuevo.

-¿Qué recuerdos tenés de Mercedes Sosa?

-Un recuerdo de mucho cariño y siento dolor que se haya ido, porque nosotros colaboramos bastante a nivel musical.  Ella me abrió su amistad personal y eso es algo impagable.  Compartimos escenarios, grabamos cinco canciones y tocamos en Europa y en Estados Unidos.  Eramos muy amigos, la mayor parte de la gente accedía a comer en el comedor, nosotros teníamos tanta confianza que ella me dejaba comer en su cuarto y nos quedábamos hablando hasta altas horas de la madrugada, comiendo y viendo televisión.  Ella me contaba historias…  Ahora la extraño, aunque nunca me pude abrir del todo con ella por lo que significaba, a pesar de que me preguntaba sobre mi intimidad y me contaba cosas de la suya.  Conmigo siempre fue muy accesible y abierta, pero no puedo decir que lo era con todo el mundo.  Por lo general, la gente famosa desarrolla mecanismos de selección, porque no es lo mismo ser famoso que no serlo.  Era una personalidad compleja, pero siempre muy noble.

-Con respecto a tu último libro sobre la física, ¿aborda la ciencia desde un costado cotidiano?

-La física es la ciencia del universo, de cómo las cosas se mueven y se comportan.  Muchas veces la gente asocia esto con cierto esoterismo, con ideas y cosas difíciles de entender.  Así que lo que traté de hacer en ese libro fue tomar un cuerpo de ideas de la ciencia y hacer un museo de ejemplos cotidianos que condimenté con anécdotas de la historia de la física.

-¿Qué música escuchás para dialogar artísticamente?

-Estoy escuchando mucho a los minimalistas norteamericanos, que me encantan, como Phillip Glass, Steve Race, Don Adams.  Muchos temas que compuse últimamente tienen que ver con esa música.  Esta música es un invento norteamericano, que se basa en repeticiones de motivos musicales, pero en esas repeticiones hay algo enigmático.  Phillip Glass es el más conocido de todos porque lo usan para música de películas.  Me gusta mucho escuchar música que no tenga que ver con lo que hago, es algo que me estimula mucho.  Y desde el lado de la canción me gustan Joni Mitchell y Leonard Cohen.

-¿Cuáles son tus próximos proyectos?

-“Borges y la física”, un libro que sale ahora en Brasil.  Además, estoy preparando otro para “La ciencia que ladra”, y estoy trabajando en un proyecto de arte y física con el canal “Encuentro”.  Musicalmente hablando, quiero hacer un disco de canciones argentinas.-

Por Alejandro Menardi.

 

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