Domingo 12 de octubre - Teatro Lasserre

Formación:
Lito Epumer: Guitarra
Machi Rufino: Bajo
Cristian Judurcha: Batería

Grupo Invitado:
Addenda

Formación:
Ricardo Gigena: Guitarra
Fernando Juan: Guitarra
Diego Trucone: Bajo
Diego Kestler: Batería

Comentarios en torno al evento
Diario La Opinión – Domingo 19 de Octubre - Suplemento Rastros – Usos del arte y las ideas – Página 4

EL POWER DEL ORÍGEN ROCKERO

El grupo PWR3 formado por músicos legendarios como Lito Epumer, Machi Rufino y Cristian Judurcha, anduvo por las tablas del Teatro Lasserre agitando el telón y derrochando energía. 

Primer Acto
Como primer episodio dentro de una noche electrizante, el ya experimentado cuarteto rafaelino Addenda, integrado por Ricky Gigena (Voz y guitarra), Nano Juan (Guitarra), Diego Trucone (Bajo) y Koto Kestler (Batería), hizo vibrar las butacas del Lasserre.  Desde la exótica guitarra de Juan, pasando por la voz simbióticamente telúrica y rockera de Gigena, los golpes formidables de Kestler y la firmeza sostenida del bajo de Trucone, Addenda sobrevoló la sala consu característica performance luminosa y expandió esa lírica urbana que ya la identifica como un sello propio.-

Segundo Acto
Luego del aceitado show brindado por Addenda, el sonido desvastador, potente y preciso del PWR3 sacudió al público.  Así, casi como una sorpresa, cayeron todas las envolturas propias de la realidad y frente a los espectadores quedaron tres titanes del rock nacional: Lito Epumer, Machi Rufino y Cristian Judurcha.  Un trío de pura cepa rockera con pinceladas de jazz.  Y es que PWR3 es precisamente eso, un terceto poderoso que encarna la forma del trueno sutil en cada acorde, en cada arreglo; una formación musical que agrupa una guitarra, un bajo y una batería.  Hace tiempo los hubo míticos, como el Jimi Hendrix, Cream ó Rush.  Lo que se necesita para formar uno bueno es precisamente lo que estos tres músicos gigantes ofrecieron: calidad individual, un sonido trabajado, volumen y solidez grupal.  La guitarra de Epumer, líder curtido, carismático desde su silencio espectral, desgranó cientos de notas bien apuntaladas y certeras, sus dedos recorrieron el mango con increíble velocidad para dar a luz melodías estremecedoras.  Casi en la oscuridad, como un animal agazapado, el legendario bajista de Pappo`s Blues e Invisible, el maestro Carlos Alberto “Machi” Rufino, construyó en cada tema una base pujante, edificada desde la solidez armónica, que hubiese podido sostener al mismo Atlas con su globo a cuestas.  En la retaguardia, el soldado de los golpes atronadores, el excelente baterista Cristian Judurcha ofreció una garantía de minuciosidad percusiva. Ágil como un adiestrado  manipulador de los palillos, Judurcha demostró porque es quizás el baterista más solicitado de los últimos tiempos dentro del panorama del rock nacional.-
Así, con un adiestramiento pocas veces visto dentro de la escena del rock argentino actual, dominada por el facilismo melódico, la demagogia y las letras empalagosas, PWR3 brindó una maratón de despliegue rockero en la que conjugaron tanto el virtuosismo instrumental como la energía incondicional.  Parece difícil de creer el hecho de que el grupo se haya formado este año y haya conmovido el escenario del jazz-rock nacional; sin embargo, los tres músicos demostraron que su lluvia milenaria, los truenos en lo alto y la potencia musical desvastadora del grupo sacudieron la piel y la memoria de la gente.  Una conmemoración del nervio musical argentino.
Por Jonathan Santillán.