Jueves 1 de octubre - Teatro Laserre

Formación:
Luis Salinas: Guitarra y voz
Javier Lozano: Teclados
Esteban Martínez Prieto: Bajo
Martín Ibarburú: Batería

Comentarios en torno al evento
Revista Digital La Púa
(www.lapuarock.com)

SEIS CUERDAS Y UN MAESTRO

Por Leandro Gramaglia

El jueves 1 de octubre el Ciclo de Música Popular 2009, realizado en el teatro Laserre, recibió una vez más al señor Luis Salinas y a sus excelentes músicos.
El guitarrista
y compositor tan afamado se presentó por tercera vez en Rafaela. Antes lo había hecho el 16 de septiembre de 2000 y el 16 de junio de 2001 (ambas ocasiones para el Ciclo de Música Popular).
En esta presentación lo acompañaron Javier Lozano en teclados (un complemento más
que perfecto para Luis en las armonías), Esteban Martínez Prieto en bajo (con un sonido bien al frente y con mucho ritmo) y Martín Ibarburu en batería (músico joven con muy buena técnica). Una buena fusión de músicos y un buen complemento para Salinas, quien demostró que en técnica y material musical pocos se le asemejan.
Alrededor de las 22.00 y con un Lasserre casi lleno, el músico comenzó el show solo con su guitarra, para que luego de unos minutos toda la banda se sume y empiece a darle un toque más colorido a la noche. Combinando algo de folklore, tango y música latina, siempre con el concepto del jazz, empezaban a moverse cabezas y pies de los presentes, quienes de a poco iban entrando en clima.

Pudimos ver un Salinas cómodo y de buen humor, que jugaba con su guitarra como él bien sabe, haciendo solos hasta con su propia voz, demostrando que para improvisar no tiene ningún tipo de problema y hasta haciendo parecer fácil tocar como él.
Cuando el repertorio ya estaba mas que encaminado y el público bien metido en lo que sucedía, Luis se dispuso a hacerlo participar, lográndolo, a que se paren, hagan coros y palmas en algunas de sus canciones. Esto es otra demostración de cómo llega su música a la gente, ya que todos, y en especial los músicos, sabemos lo frío y difícil que es el público rafaelino.
Al terminar la lista de temas principal, bastó con que Salinas diga “gracias” y se apaguen las luces para que caiga sobre el escenario una lluvia de aplausos, silbidos y gritos pidiendo más. Así fue que cada músico retomó su lugar y cerraron la noche con un bis de tres temas, de los cuales debo destacar el único tema cantado “Cuenta conmigo” que realmente una hermosa canción.

Como conclusión puedo decir que fue un excelente trabajo de Luis y sus músicos sobre el escenario, pero también hay que destacar lo bien que se portó y respondió el público, respetando cada nota y cada silencio, participando, aplaudiendo y contribuyendo para que la noche se torne en la atmósfera cómoda y agradable que fue.

Las únicas y suficientes palabras de Salinas al terminar el show fueron: “Fue hermoso estar nuevamente en Rafaela”.

Diario La Opinión - Domingo 11 de Octubre - Suplemento Rastros, Usos del Arte y las Ideas - AÑO II - Nº 85

Tapa
EL MAGO Y SU INSTRUMENTO

Entrevista con Luis Salinas, uno de los guitarristas más prestigiosos del país.

Páginas 2 y 3 del suplemento
GUITARRA VAS A GOZAR

Con la organización de la Asociación Cultural Otras Voces y el Centro Ciudad de Rafaela, en el marco del Ciclo de Música Popular se presentó en el Teatro Lasserre el reconocido guitarrista Luis Salinas. Acompañado por Javier Lozano en teclados, Esteban Martínez Prieto en bajo y Martín Ibarburu en batería, Salinas brindó un recital que no defraudó las expectativas del público rafaelino. Centrándose en un repertorio jazzístico con algunas bifurcaciones hacia el tango y el folclore, desplegó con brillantez su talento para conducir a los músicos hacia un mismo cuerpo sonoro, para decidir el tiempo preciso de cada nota y para detenerse en el silencio anterior de cada solo. Es decir, las variantes del color conocido de su estilo personal, esa mezcla entre virtuosismo y transparencia que hacen que la música se acerque, como pocas veces, al fluir del agua, en una suerte de invisible materialidad que la remonta al terreno de lo religioso: la presencia que se intuye, que se sabe por revelación.
En diálogo con Rastros, el multipremiado guitarrista (que compartió escenarios con músicos reconocidos de todo el mundo, como B.B. King, Chucho Valdés y Remeto Pascoal, entre otros) se refirió a su manera de concebir el acto creativo, a la improvisación como vía de composición musical y a la continuidad que siente entre el tango, el jazz y el folclore.

EL ORÍGEN DE LA MÚSICA
“Yo soy una manifestación de la fuerza de la música”. Así define Luis Salinas su particular ubicación, acaso difusa, dentro del torbellino creador: el artista que se asume como punta de iceberg de un proceso que lo trasciende y lo supera, isla rodeada de música cuyo origen y destino se resuelven en el misterio. Isla: los temas de Salinas son como el agua; pura fluidez, ninguna brusquedad inmotivada. Dúctiles, maleables y fatalmente inasibles. Al respecto, el músico observa que “en el momento de tocar, la cuestión no está en llegar a ningún lado sino crear un camino y desandarlo. Una vez que se encuentra el clima y la onda particular del tema que uno está haciendo, empiezan a suceder cosas que se encadenan y conducen la música hacia la forma final del tema. Cuando eso sucede entonces sí, pienso en ese estado, esa sensación del fluido que vos marcás, en donde se mezcla la música con el silencio. En el momento de hacer un recital pienso que es como ir de viaje todos juntos con los músicos y la gente. Por otra parte, yo también soy una mezcla de todo lo que he escuchado desde chico. Eso sale en la manera de componer y de tocar. Siempre he creído en la fluidez, precisamente”.

-¿Es posible utilizar la improvisación como un método creativo para componer música?

-“Por supuesto. Creo que hay dos tipos de compositores; los que se ponen voluntariamente a crear una obra, y los que no pueden decidir cuándo es el momento de componer, porque de alguna manera siempre son sorprendidos por la llegada de la música. Igualmente, yo no me animaría a tildar de “improvisadores” a quienes pertenecen al segundo grupo. Y con respecto a mí, sólo puedo decir que trato de estar atento. A veces no sale nada, y a veces, de golpe, sin previo aviso, empiezan a surgir sonidos, imágenes, sensaciones, que me llevan a un tema. Lo que hago en esos momentos es encender el grabador y guardar ese impulso creativo, esa forma rústica inicial, para poder desarrollar la idea más adelante, con tranquilidad”

GÉNEROS SIN FRONTERAS

Una constante dentro de la trayectoria de Salinas tiene que ver con el profundo trabajo de apropiación personal de los géneros por los que transita, propiciando por momentos ciertos cruces entre el tango, el jazz y el folclore. En ese punto el artista expresa que “yo siempre actúo por necesidad. Como músico, si no toco, me siento mal. Y las músicas que toco las voy tocando de acuerdo a lo que siento en cada momento de mi vida. Cuando hicimos el disco “Música Argentina”, que ganó un premio Carlos Gardel en el año 2003, la compañía me pidió que hiciera otro. Y yo en ese momento tenía ganas de tocar la guitarra eléctrica. Entonces dije que no y me puse a trabajar en lo que finalmente fue el disco “Ahí va”, directamente en contra de los mandatos de la compañía. Y al final ese disco también ganó un premio Gardel, porque tenía pasión y estaba hecho desde la sinceridad. Digamos que fue un gesto auténtico, no un oportunismo. Con esto quiero expresar que siempre me dejo llevar por mi propia intuición y las ganas del momento. Por suerte puedo llevar una carrera en la que nunca me detengo a pensar que producto comercial puede funcionar mejor, sino que todo lo que me preocupa es tratar de ser fiel a lo que siento. Además, pienso que el público no tiene por que entender de armonía o de melodía, pero sabe perfectamente cuándo uno es sincero, cuándo está tocando de corazón. Es como mirar a alguien a los ojos y decirle lo que uno siente, sin filtros de por medio. Creo que a partir de la fidelidad a esa premisa, un artista puede generar respeto y reconocimiento”

-¿Qué esperás encontrar a la hora de escuchar música?

-“Prefiero a los músicos que tocan una canción por que la sienten. No me interesan aquellos que intentan ser pretenciosos tocando algo difícil o complicado por el sólo hecho de lucirse. No hay hecho artístico en esa actitud, porque es solamente sacar el tema. Prefiero alguien que haga algo quizás más simple, pero que esencialmente sea sincero, que esté pasando por el cuerpo, por la interioridad del músico. Eso es, como músico y como espectador, lo que más me llega. Y también creo que es importante poder desprenderse de la capacidad de análisis, en el buen sentido. No estoy en contra de la razón, pero creo que en el momento de escuchar música, no me sirve ponerse a pensar y a analizar tanto. Mi relación con la música pasa por el sentimiento, creo que queda claro cuando toco.”

-Entre los guitarristas más jóvenes, ¿Quiénes te interesan?

-Uno de los guitarristas jóvenes que más me gusta es Hugo Rivas, que toca tangos. Es la continuación de Roberto Grela, y escucharlo es realmente una experiencia maravillosa. Hace poco grabó con Leopoldo Federico. Es una persona excepcional y un músico increíble, de esos que nunca dejan de tocar la guitarra. Me siento identificado porque me hace acordar a cuando yo tenía esa edad y no paraba nunca de tocar. Es un músico virtuoso. Creo que va a dar muchísimo en los próximos años porque es realmente un gran artista, puede tocar solo, con músicos de diferentes estilos, y está creciendo a pasos agigantados.-

EL LUGAR DE LA INSPIRACIÓN

“Cuando mejor salen las cosas es cuando la estrella es la música. Uno toca un tema y la propia canción va pidiendo diferentes tonos e intensidades, y va llevando al músico por los climas. Ahí es cuando aparecen imágenes. Más de una vez he tocado temas oscuros, densos y me han surgido imágenes de la muerte de mi madre, por ejemplo, o situaciones difíciles de mi propia vida. Todo eso va sucediendo y no tiene demasiada explicación. Yo siempre digo que en el amor y en el arte no existen explicaciones. Eso sólo se siente, y es difícil explicar lo que se siente. Uno lo intenta pero se queda muy chiquitito al lado del tamaño de esas emociones”.-

-Finalmente, ¿Quién es Luis Salinas? 

“En primer lugar, una persona que ama profundamente lo que hace. Y en segundo lugar, un agradecido. Yo no puedo olvidar que nací en Monte Grande y que me crié en Villa Diamante, y que gracias a la música he viajado y conocido más de veinte países, que he podido tocar siempre lo que quise y que he compartido recitales con músicos maravillosos de todo el mundo. Entonces sería un grave error no sentirme agradecido. Por supuesto que todo eso significa un compromiso y una motivación muy grande a la hora de pararme ante el público y ofrecerle mi música”.
Por Santiago Allasia

Imágenes: Administrador